Crónica Leyendas del Rock 2018: ¿Adiós a Villena?

La expedición de La Perrera volvió a Leyendas del Rock, Villena, en el que podría ser el último año del festival en la ciudad alicantina. Cuatro días de calor, Rock y Heavy Metal acampados en la misma puerta de nuestro festival favorito (por muchos motivos, aunque este año el cartel, algo pobre comparado con otros años, no era uno de ellos). Os contamos a continuación cómo fueron esos cuatro días en Villena rodeados de buenos amigos.


Día 1 Miércoles 8 Agosto 2018

Una vez reunidos con nuestras huestes de Caudete empezamos la primera jornada, la que en años anteriores era conocida como el día gratuito, que actualmente tiene un precio individual más bien simbólico de 8€. Abrían fuego Stingers, banda tributo a Scorpions (agradecemos a la organización que no se prodigue en este tipo de grupos, aunque no tenemos nada contra Stingers). Debió continuar Boni, cantante y guitarrista de Barricada, pero se cayó del cartel dos meses antes debido a su paso por el quirófano para tratarse una grave dolencia. Los sustitutos fueron Ars Amandi. El siguiente turno nos trajo a unos mitos como Riot, ahora rebautizados como Riot V, que ofrecieron todo su heavy metal ante un público cada vez más numeroso. Tocaron una vez más Sepultura, ya clásicos en este festival, haciendo las delicias del respetable.

 

Tocó Rosendo en el marco de su gira de despedida de los escenarios ofreciendo por última vez clásicos como Mala Vida o Navegando a muerte. Se me hace extraño pensar que no volveremos a verle sobre las tablas, tratándose del músico al que más veces he visto en directo (ni siquiera podría contarlas). Descargaron su tormenta Soziedad Alkoholika, muchísimos watios y un repertorio que incluyó bastantes temas de sus dos primeros discos, nuestros favoritos con diferencia (Cienzia asesina, Automarginado, Sin Dios ni ná). Y cerrando, igual que pasó hace tres años, Gigatron. Los Dioses del Metal (parodia) hicieron su concierto para fans, aunque dio la impresión que el tiempo se les echó encima (cosas del rollo del Papiro Aluminati) y terminaron con El Barbero de Vallekas. Todos a la acampada a liarla hasta el alba.

Día 2 Jueves 9 Agosto 2018

Había que madrugar mucho para ver a Fozzy, la formación de hard rock comandada por el wrestler Chris Jerico. No lo hicimos y se nos pasó. Si estuvimos allí a tiempo de ver a Dragonforce, con un show muy en su línea (todos sabemos que la estrella es el chino) a plena luz del día. Ojalá estas bandas las dejaran para horarios nocturnos. Nos escapamos al escenario pequeño a ver a Centinela, que llevaban unos años sin estar en el Leyendas y  añorábamos escuchar Como un huracán. Regresamos para ver el show de Suicidal Tendencies, que venían es sustitución de Testament, recientemente caídos del cartel. El conciertazo de la banda de Mike Muir puso a todo el mundo a bailar y creó los primeros macropogos del festival. Bailes, hardcore y nada menos que Dave Lombardo a los tambores. Desde ahí, a ver a Hirax, una de los grupos que más deseábamos ver. Los americanos descargaron furioso thrash ante la concurrencia del abarrotado escenario pequeño.

 

Por desgracia nos perdimos el final de la actuación de Hirax para poder ver el comienzo de Mr. Big. Por primera vez íbamos a ver juntos a Eric Martin, Billy Sheehan y Paul Gilbert, que comenzaron con un Daddy, brother, lover, little boy algo descafeinado pero con la presencia de los taladros eléctricos que gustan usar en bajo y guitarra. El concierto fue creciendo en nivel, incluyendo los obligatorios solos de Sheenan y Gilbert, dos de los músicos más reconocidos del planeta. Grandes temas como Alive & kickin`, Wild World, To be with you o Colorado Bulldog, con la que terminaron. Una pasadita por el concierto de Belphegor, tan teatral y satánico como prometían, perdernos a Nightwish y a Watain (nuestra acampada estaba llena de diversión) y regresar con mi amiga Tere a echarle el ojo de lejos a Warcry (sí, ya sé que todos pensáis que estuvo muy mal elegido). Que sí, que Warcry toca todos los años, que la voz de Víctor cada vez está para menos, que sus canciones son para flipados… pero oye, que siempre traen fuego. Y eso nos mola, es nuestro rollo. Vuelta a la acampada, donde reinaba la fiesta, y así acabó con la llegada del sol el segundo día del Leyendas, que fue el más intenso debido a la gran cantidad de bandas que queríamos ver.

Día 3 Viernes 10 Agosto 2018

Ver a Turisas significaba madrugar. Y zamparse un sol de justicia, así que hicimos pellas. Gran error. El cielo de Villena descargó cuatro gotas que calmaron el calor y el concierto de los rusos fue, al parecer, estupendo. Castigamos a Sonata Artica sin nuestra presencia, ya que sus últimas actuaciones en este festi nos pareceron algo pobres. Nos plantamos en el concierto de Devil Driver, que aún con luz del día hicieron buen concierto. A continuación, otro de los platos fuertes del cartel. Children of Bodom descargan con la caída del sol un concierto cojonudo, con muchísima acción y pogos en las primeras treinta filas. A muchos seguro que aún les duele el cuerpo. Pasamos por el escenario pequeño a conocer a Jinjer, banda de metal extremo con cantante femenina que nos gustó bastante. Powerwolf llegaban a Villena como cabezas de cartel, pero… pasamos de ellos. No podemos contaros cómo fue el supuestamente espectacular montaje escénico que traían.

 

Los británicos Saxon eran la siguiente banda, llenando el festival de himnos heavys. Tras ellos, Abbath, antiguo líder de Immortal, con una propuesta musical más melódica que la de su ex-banda y muchísimo carisma tras su maquillaje. Nos hubiera encantado verle comer fuego, pero esta vez no ha podido ser. Con la actuación de Júpiter, banda española de los años 80 reunida especialmente para este evento y que traía a Javier Mira como guitarrista, terminaba para nosotros este tercer día. Vuelta a las tiendas y fiesta hasta la mañana.

Día 4 Sábado 11 Agosto 2018

Última jornada del festival. A estas alturas ya se podía adivinar que la asistencia al evento había sido inferior a la esperada por la organización. Resultaba comodísimo ver conciertos, comprar bebida, salir o entrar. Una gozada. Tras perdernos a Nocturnal Rites y a Van Canto nos plantamos para ver a Ross the Boss. El fundador de los Dictators venía con su show basado en el repertorio de Manowar, banda de la que también es miembro fundador. Y aunque el resultado no sea el que ofrecerían los Manowar, a nosotros nos encantó escuchar canciones como Blood of the Kings o Hail and Kill. Descansamos durante el concierto de Thunder y acudimos a la llamada de Warlock, juntos otra vez bajo el mando de Doro Pesch, que hizo un concierto que cuesta distinguir de los conciertos de Doro en solitario. En una de las partes más sentidas del concierto, la gente de WASP se puso a probar sonido, arruinando el efecto dramático que Doro intentaba conseguir. El público abucheó la maniobra de los WASP y los técnicos se retiraron, dejando que el concierto de Warlock terminara sin más problemas. Este tipo de anécdotas son frecuentes en Blackie Lawless, famoso por ser bastante cabrón.

 

WASP desgranaron sus temas, muchos de ellos medios tiempos que Blackie borda, aunque faltaron grandes clásicos como ANIMAL o Blind in Texas, que suele ser la última canción. Si cayeron Wild Child, LOVE Machine y I wanna be somebody salpicadas por llamaradas de queroseno. Algo de descanso, un ojo a Stravaganzza (eso para el que le guste, que no somos nostros) e Igorrr (joder, qué cojones es esta mierda). Lo de Igorr es realmente jodido. Un grupo de veinte personas intentaba echarse el último pogo del festival con poco éxito mientras se miraban con cara de incredulidad. La música pasaba de machacona a electrónica, y luego a operística. Todo el mundo con cara de no saber qué cara poner (no vayan a pensar que soy un paleto). Y como aún había fuerzas, pues a pasarse por el concierto de Lujuria, el último del festival, en el que la banda de Óscar tocó el clásico de Banzai Duro y Potente. Marcos Rubio, organizador del Festival, salió a saludar como siempre, pero no dijo una mierda sobre el futuro del festival. Y así acabó todo. Intentando dormir a las cinco de la mañana mientras dos chalados discutían a voces ante mi tienda. Maldito karma.

Como todos los años desde 2011 volvimos a pasarlo en grande en el Leyendas del Rock 2018. Por eso se nos hace tan difícil asumir que quizá se trate de la última edición que se celebre en Villena, pueblo de Alicante cuyo excelente polideportivo ha sido recinto del festival desde 2013. Una ubicación privilegiada que permite tener una acampada gratuita y segura a pocos metros de la entrada a los conciertos sin más problemas de ruido que los que te den tus vecinos. Vamos, que si te olvidas la cartera en la tienda y tienes que volver durante un concierto, te dará tiempo a ir, beberte una cerveza y volver a seguir viendo el concierto. Por eso querríamos que el Leyendas siguiera en Villena muchos años más. Esto no parece fácil, ya desde hace tiempo se habla de desavenencias entre la promotora (Sufriendo & Gozando) y el Ayuntamiento de Villena, y es la primera vez que a estas alturas no hay noticias acerca de la próxima edición.

Muchas gracias a todos los que estuvisteis con nosotros. Tere, Antonio (rey de la hospitalidad), Iván, Simona, Christian Paul, Casabuena, Roberto, Fran y Paco, Víctor Navarro, Irene, Alejandro Boliko , Víctor Montes, Patricia Sáez, Javi y Clara, Yaiza, Christian García, Beth, Mariola, Ramón, Yurena, Joseba, Germán, Toni, Cristina, Miguel Angel Azorín, Marcos, Yolanda. Nada de esto valdría una mierda sin buena compañía.

 

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