Crónica del Rivas Rock 2015

rivas-rockHan pasado varios meses desde el que, en su segunda edición, se está perfilando como un imprescindible dentro de los festivales madrileños, y como en La Perrera no nos lo perdimos, sentíamos que os debíamos una crónica. Más vale tarde que nunca, y esperamos que la memoria no nos falle.

El 16 de mayo de 2015 se levantó un día muy caluroso, aunque con bastante viento, que hacía más fácil poder sobrellevarlo, pero no fue tan positivo para la calidad del sonido del evento. Fuimos principalmente por ver a Los Suaves a su paso por Madrid en su gira de despedida, y a los enormes Boikot, que nunca decepcionan, y nos llevamos también muy buena impresión de dos bandas que no conocíamos: Desakato y Gritando en Silencio. Empezamos.

El viaje hasta Rivas merece la pena cuando sabes que el recinto y las bandas no van a decepcionar, por lo demás, me ahorraré criticar la gestión del transporte público en plenas fiestas municipales, porque no es el tema que nos ocupa. Ya habíamos estado en el auditorio Miguel Ríos durante aquel terrorífico En Vivo en el que nos vimos obligados a acampar en una escombrera, y es un emplazamiento más que apto para este tipo de eventos. Mi sorpresa empezó nada más llegar, cuando esperando un escenario enorme como en el que vimos a Extremoduro o Rosendo en aquel festival, éste llegaba apenas a la mitad del tamaño que recordábamos. Primer punto a mejorar, ya que se habría agradecido un poquito más de sombra teniendo en cuenta las horas que íbamos a pasar de cara al sol y que lo único que nos resguardaba un poco era el propio escenario, aparte de que obviamente luce mucho más un escenario grande. Pero esto es una nimiedad si lo comparamos con la calidad del sonido durante toda la tarde/noche; micrófonos que fallaban, amplis que entraban tarde, y el viento llevándose la voz. Afortunadamente, aparte de esto, no se puede reprochar mucho más respecto a la organización del evento: buenos precios en cuanto a bebida y comida, y pocas esperas tanto en taquilla, como a la entrada, como en las barras (a no ser que te confundan repetidas veces con el líder de una de las bandas que actúan).

Los asturianos Desakato, con su gaita bajo el brazo, abrían el festival a las 16:15 de la tarde, la hora maldita. A nadie le gusta ser el primero y menos con la que estaba cayendo, pero se defendieron de puta madre. Es raro que no los hubiéramos visto ya, porque hemos coincidido con ellos en varios festivales; parece que aún son considerados novatos, y por tanto de esos que tocan cuando queda tanto por delante que prefieres reservar fuerzas. A pesar de tener el recinto a medias fue un buen concierto para ir abriendo boca, ellos se lo curraron muchísimo animando a corear sus temas, intentando un death wall poco vistoso debido a la escasez de público, y tirándose encima de la gente para terminar. Volveremos a verlos seguro, con la certeza de que ganarán puestos en cuanto a horario en futuros festivales.

Con Gritando en Silencio llegó la sorpresa, y no sólo por el GRAN parecido físico del vocalista, Marcos Molina, con nuestro Ace Tregunna (ambos llevaban hasta el mismo look ese día). Sus letras, su voz ronca y su guitarreo nos recuerda ligeramente a los geniales Sínkope. La banda sevillana ya demostró en su primer Viña Rock, allá por 2010, que los tienen bien puestos: tenían una pequeña apuesta interna en la que si tocaban delante de más de 1000 personas lo harían desnudos, y así fue. Disfrutamos de Actitud, Alma de Blues y Mírame desnudo como si se tratara de una de nuestras bandas de cabecera. Tal vez acaben siéndolo. Además parece que les gusta Madrid, así que esperamos volver a verlos pronto por aquí.

Siguió Boikot. El que no baile en un concierto de Boikot seguramente esté muerto. Todos los asiduos a este tipo de festivales, aunque no sean especialmente fans, conocen a la banda y sus temas. Incluso durante la prueba de sonido nos hicieron bailar. Grandes. Como ya va siendo costumbre, no vinieron solos. Porretas, Bode en concreto, les acompañó en una canción y Yo no las conozco corearon al final de Bajo el suelo, ese tema que te pone la piel de pollo. No faltaron tampoco Skalasnikov, Inés, Stop Censura, De espaldas al mundo, Mentiras, Cualquier día… y por supuesto Korsakov, y ahí la emoción me llevó a adentrarme en lo más profundo del pogo y a salir de él con un estupendo esguince que me obligó a ver el resto del festival sentadita y quietecita.

Los consagrados Siniestro Total, aunque más tranquilos que los anteriores, no defraudaron. Sonaron Bésame soy gallego, su versión del Vamos muy bien de Obús, por si alguien los echaba de menos, ya que estaban dentro del cartel inicial pero cancelaron por “compromisos laborales” de su líder, y por supuesto Bailaré sobre tu tumba. Durante su actuación, desde las gradas, podíamos ver como el recinto se iba llenando cada vez más, a la espera de lo que vendría después. Terminaron con Somos Siniestro Total y nos dejaron preparados para el plato fuerte de la noche.

Antes de que empezaran, hacíamos apuestas sobre el estado en el que saldría Yosi al escenario, me imagino que como la gran mayoría de los allí presentes. A estas alturas, nadie duda de la calidad de un grupo como Los Suaves, grandes músicos todos ellos, pero han sido muchas las veces que nos hemos ido a mitad de un concierto, o directamente hemos preferido no acercarnos a verlos ante la posibilidad de que Yosi tuviera un mal día. Nos parece un acierto que en su gira de despedida quiera dejarnos a todos con un buen sabor de boca, ya que esta gran banda lo merece. Yosi cumplió, no vamos a decir que estuvo brillante, pero cantó hasta el final, y la banda le acompañó como cabía esperar. El auditorio se vino abajo con su mítico Dolores se llamaba Lola, y sufrimos por no poder estar en pleno jaleo disfrutando más. Menos mal que en el Leyendas del Rock repetiremos, y esperamos que sin accidentes esta vez. El setlist, para ir preparando las gargantas de los que aún no les habéis ido a ver:

  • Cuando los sueños se van
  • Palabras para Julia
  • Maldita sea mi suerte
  • Si pudiera
  • Por una vez en la vida
  • No puedo dejar el rock
  • Viajando al fin de la noche
  • ¿Sabes? Phill Lynnot murió
  • Esta vida me va a matar
  • Mi casa
  • El Afilador
  • Dolores se llamaba Lola
  • San Francisco Express
  • Massacre
  • Ya nos vamos
  • La noche se muere

Debido a mi torpeza no pudimos quedarnos a ver ni a Reincidentes ni a Saratoga. Por lo visto los problemas técnicos fueron aumentando según iba entrando la noche llegando al apoteosis durante la actuación de los de Sevilla. Fernando fue el que más difícil lo tuvo, y esto propició que no pudieran dar un concierto todo lo bueno que tienen por costumbre.

En resumen, salvando los problemas de sonido, todo fue bastante aceptable y altamente recomendable, les ponemos un notable alto. Nosotros repetiremos, pero iremos en coche.

 

 

 

Comentarios

Crónica del Rivas Rock 2015 — 1 comentario

  1. Muy buena crónica! pero te ha faltado hablar en profundidad del gran transporte publico de rivas.

    Por lo demas, muy acertado, sigue así alegre desconocida!

    Un saludin

     

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